A continuación te hemos preparado información para que seas capaz de calcular a grandes rasgos el precio del seguro de coche. Esta información te será útil si estás pensando comprar un coche, pues te vamos a explicar qué coches pagan más a la hora de asegurarlos, o si estás dudando entre varias pólizas, pues te explicaremos un poco el tema de las coberturas.
Para realizar este artículo hemos estudiado una serie de parámetros que determinan el precio del seguro del coche. Hemos concluido que son tres grandes grupos los que determinan el precio total de la póliza: el conductor, el coche y el tipo de póliza. Vamos a explicarte cada uno de estos parámetros más detalladamente.
El conductor del vehículo
Es normal que uno de los factores que determinen el precio del seguro del coche sea el conductor de dicho coche. En primer lugar, para un seguro no es lo mismo un hombre que una mujer al volante. Las mujeres son consideradas conductoras más responsables, por lo que se les aplican primas menores.
Otro factor importante es la edad. La prudencia y la experiencia se adquiere a lo largo de los años, por lo que las primas a conductores “experimentados” con menores. Ante conductores jóvenes, las compañías siempre aducen su poca experiencia, posibles factores de distracción, la tendencia a cierta irresponsabilidad,…
Aunque además de la edad, los seguros también miran con lupa el historial del conductor. Si éste no presenta accidentes reiterados o graves, o si no ha sido considerado culpable en los accidentes en los que ha estado involucrado, las compañías aseguradoras serán “buenas” con sus primas y le ofrecerán buenos precios. En caso contrario, se le aplicarán precios acorde con el “riesgo”.
El vehículo asegurado
Vamos a hablarte de los coches que pagan más por una póliza de seguros. Por ejemplo, los coches de mayor potencia pagan más que los coches menos “fuertes”. La razón es sencilla: a mayor potencia, mayor velocidad. Y a mayor velocidad, los accidentes pueden ser más graves. No decimos que sea un razonamiento del todo válido, pero es el que siguen las aseguradoras. En caso de menos potencia, el conductor irá más despacio.
Los propietarios que vayan al trabajo con el coche o que lo usen con mayor frecuencia también pagarán más por su seguro. La incidencia de esta variable es directamente proporcional a la frecuencia de su siniestralidad. A mayor exposición al riesgo, mayores primas.
Lo mismo pasa con las condiciones de circulación y la seguridad de la misma. Y es que es diferente transitar por una ciudad grande y con mucha afluencia, que en un pueblo pequeño con poquitos coches. La circulación es diferente, al igual que el riesgo de accidente.
Tipos de pólizas
Evidentemente, la póliza o seguro a todo riesgo es la más cara, pero en determinados qué casos es necesaria. En coches nuevos, a mayor cobertura pues mejor. En coches de mayor antigüedad ya se piensa en otro tipo de cobertura. Todo ello es lo que debemos estudiar, para adecuar nuestro seguro a las condiciones de nuestro vehículo y a nuestras necesidades personales.
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