Lo primero que queremos aclarar es qué es un seguro de coche a terceros. Este tipo de seguros es una póliza que protege al titular de todos aquellos daños que se hubieran producido en un tercero a raíz de un siniestro. Es el seguro mínimo y obligatorio que es posible contratar.
No disponer de este seguro supone el precintado del vehículo, la inmovilización del mismo y una multa para el conductor. La inmovilización del vehículo será efectiva hasta que en Tráfico se acredite que se ha pagado la multa y que ya se dispone de seguro. El tiempo mínimo de inmovilización del automóvil es un mes. En caso de reincidencia será de tres meses y en caso de quebranto de la obligación de inmovilización será de un año aproximadamente. Las multas variarán entre los 600 y los 3.000 euros.

Esta póliza recoge las coberturas básicas para cumplir vigentes por ley, aunque existen varias ampliaciones de coberturas (lo que se denominan “seguros a terceros ampliados” y de los que ya hablaremos en otros artículos). Las coberturas básicas de las que hemos hablado suelen ser las siguientes:
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Responsabilidad Civil. Ésta es una responsabilidad que debe cubrirse por imposición legal: es obligatoria por ley. Todos los daños causados a un tercero por parte de un asegurado (ya sean materiales o físicos) están cubiertos gracias a la cobertura de responsabilidad civil.
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Seguro del conductor. Este seguro al conductor establece las indemnizaciones (por fallecimiento, invalidez permanente, asistencia sanitaria, etc.) que se deberán pagar tanto al conductor del coche como a cualquiera de los acompañantes de las plazas aseguradas en caso de accidente.
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Asistencia en viaje. La asistencia en viaje entra en acción si el coche asegurado sufre un desperfecto o una avería en viaje. El coche cuenta con una cobertura que le brindará asistencia al vehículo y a quienes viajaban en él.
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Reclamación de daños. No estamos ante una cobertura que entre en todos los seguros a terceros. Pero las aseguradoras que ofrecen cobertura jurídica se ocupan de todos los gastos que deriven de la defensa penal del asegurado. También cubren los gastos derivados de los reclamos por daños realizados ante un juez.
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Asesoramiento por multas de tráfico.
Los siniestros ocurridos cuando el conductor se encuentre en estado de ebriedad o bajo la influencia de drogas o en caso de que el vehículo sea robado quedan excluidos del seguro.
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