Numerosos seguros de salud exigen que el asegurado abone un precio por ciertas consultas médicas. Ese es el copago, la cantidad económica que debe pagar el asegurado por ciertos servicios médicos que contrate. Es decir, con los seguros de salud en régimen de copago pagas una pequeña cantidad por cada servicio médico que uses de los estipulados.
Por ejemplo, si en el seguro de salud hay copago en los servicios de oncología, cada vez que acudas a una consulta del oncólogo deberás abonar esa pequeña cantidad que marque la compañía aseguradora. Porque es la compañía la que marca ese precio, no el médico. El resto del precio lo paga la aseguradora.
Actualmente existen seguros de salud en régimen de copago, en los que tú pagas una cuota anual y en la que sólo pagas por los servicios que usas. Pagas por visitas al especialista, por análisis de sangre, revisiones médicas, etc. Al contratar el seguro te ofrecen un listado con los precios correspondientes a cada servicio médico.
Este tipo de seguros puede ser muy rentable, por lo que te recomendamos que al menos estudies la opción y eches cuenta de su conveniencia en tu caso concreto.
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